Cabañas tiene alojado en el cerebro el proyectil que le disparó un sujeto que es buscado por la policía en todo México.

El delantero paraguayo Salvador Cabañas aseguró que ya puede golpear al balón y confía en regresar a los campos de fútbol tras recuperarse del disparo de bala en la cabeza que recibió el pasado 25 de enero en un bar de la Ciudad de México.

“Ya puedo patear balones, estoy casi listo; me gustaría volver a meter goles donde juegue el primer partido”, dijo a Noticieros Televisa el jugador, internado en una clínica cercana a la capital mexicana en la que sigue un proceso de rehabilitación.

Cabañas, de 29 años de edad, tiene alojado en el cerebro el proyectil que le disparó un sujeto que es buscado por la policía en todo México. Pese a ello, en su entrevista estuvo coherente, hilvanó bien frases cortas y mostró buen semblante.

“El primer gol estará dedicado a la gente que me quiere y ha estado conmigo, los extraño mucho, pero dentro de poquito vamos a estar ahí, cuando me recupere bien”, dijo el futbolista, que era considerado la cabeza del ataque de la selección paraguaya para la próxima Copa Mundial.

Salvador dijo estar feliz porque está vivo y casi recuperado y reveló sus deseos de abandonar la clínica lo antes posible. “Ahora mismo me encantaría salir de aquí, me levantaría y me iría a mi casa a ver a mis dos hijos, jugaríamos un rato y lo pasaría bien con ellos. Es lo que haría”, expresó.

El jugador, dos veces Pichichi de la Copa Libertadores con el América, dijo que lo que más echa de menos son los gritos de la afición que apoya desde el arranque de los partidos y comentó su deseo de darle más alegría a los hinchas. “Extraño a esa gente que apoya, quiero jugar todavía y dar alegrías a mucha gente, a esos que me dan ánimos, a mi papá y el resto de la familia”, afirmó.

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