Estadio Jalisco, domingo 4 de Abril del 2010

  • Michel recibió muchas porras por parte de la afición rojiblanca

Guillermo Ochoa jugó su último partido del torneo y se llevó la derrota en el Clásico Nacional. Es claro que pasa un momento complicado. Este domingo no pudo detener el disparo de Omar Arellano que entró por un resquicio de su primer poste en lo que era la primera jugada de peligro del Rebañó.

El tanto de Omar Arellano fue una gran jugada individual, sin embargo siempre que entra el balón por el primer poste, se le puede dar cierta responsabilidad al arquero.

NO LO PERDONAN

Cuando el sonido local mencionó su nombre, inmediatamente se escuchó un gran abucheo, normal, ya que el Jalisco presentó en su gran mayoría a aficionados rojiblancos. En los primeros minutos Memo se mostró bastante tranquilo y constantemente hablaba con sus zagueros para que no los tomaran mal parados.

El Guadalajara generaba muy poco futbol a la ofensiva, sin embargo los presentes aprovechaban cualquier situación para meterse con el guardameta de las Águilas; en cualquier balón que tocaba Ochoa recibía el grito de “goooool”, intentando meterle presión al arquero amarillo.

Fue hasta el minuto 35 cuando el Rebaño tuvo su primera acción en el arco americanista y terminó en gol.

Después, Memo mostró su nivel habitual, rechazó muy bien hacia un costado un disparo colocado del “Bofo” y estuvo seguro en su área.

Ya para la segunda mitad, el arquero americanista no sólo recibió el clásico “que lo vengan a ver, que lo vengan a ver” de parte de la barra rojiblanca, sino que también se escuchó varias veces “Michel, Michel, Michel” en clara alusión a la competencia deportiva que mantienen ambos excelentes porteros por el puesto titular en la Selección Mexicana.

En el segundo lapso Chivas bajó las revoluciones y cuidó la ventaja que a la postre se convirtió en definitiva.

[MEDIOTIEMPO]

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