Ciudad de México, domingo 30 de Mayo del 2010

  • El duelo ante Gambia no fue un gancho para atraer comensales en el DF

Sólo faltan doce días para que el Mundial de Sudáfrica 2010 dé inicio y el Distrito Federal parece un pueblo fantasma cuando el Tri juega su penúltimo partido amistoso antes de su debut en la justa más importante del balompié.

Las calles están solitarias, sólo aquellos que deciden ejercitarse en bicicleta o patines se ven en grupo, el resto aguarda en sus casa; la demanda en los restaurantes o bares para ver el duelo de la Selección Azteca prácticamente es nula.

Algunos inmuebles se han preparado con publicidad para anunciar que estarán abiertos, desde temprano, para que la afición vea el juego en sus locales; sin embargo, la mayoría no hará el esfuerzo de subir las cortinas en horarios ajenos a los acostumbrados, pues la demanda para ver los duelos parece ser escasa.

La mayoría de los restaurantes, que no sirven desayunos de manera tradicional, permanecen cerrados, pese a que es domingo y el Tri juega, pues tal parece que la afición azteca prefiere ver los partidos en la comodidad de su casa.

Aquellos que se arriesgan a abrir sus puertas para recibir a comensales que quieren desayunar y ver el juego de la escuadra dirigida por Javier Aguirre, reciben un revés, pues las mesas lucen vacías en su mayoría, sólo una que otra es ocupada; las pérdidas parecen ganarle de manera contundencia a lo que podrían ser ganancias.

El primer duelo de México, el de la inauguración, será a las 9 de la mañana del viernes 11 de junio. El duelo se efectuará en día y hora laboral, aunque algunos restauranteros tienen fe en que los trabajadores decidirán llegar un par de horas tarde a sus oficinas y optarán por juntarse con sus ‘cuates’ para ver el partido; igual que esperan lo hagan para el tercer partido de los mexicanos, cuando enfrenten a Uruguay.

El partido destacado, el que puede dejar una derrama económica importante para los restaurantes y bares, será el segundo duelo frente a Francia, pues está programado para las 13:30 horas, justo cuando los oficinistas comienzan a salir a comer.

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