Free State Stadium ante una regular entrada, jueves 17 de Junio del 2010

  • Nigeria necesita golear a Sudcorea para pensar en Octavos, aunque su destino no depende de ellos

La imponente figura de Enyema cuidaba el marco de Nigeria como un guerrero africano vela por su tribu. El arquero estoico se paró en la línea para darle seguridad a su grupo, para hacerlos fuertes e impulsarlos al triunfo.

Frente a Argentina se convirtió en la figura, el hombre que impidió que los sudamericanos se llevaran una goleada a su favor. Ante Grecia la película se repetía, con seguridad sacó los pocos embates de los europeos y sólo sucumbió cuando un hombre de su propio grupo le desvió una bola que terminó en la red.

Pero la mala fortuna cubrió a Enyema con su manto, el arquero falló en el peor momento para llevar a Nigeria a un túnel gris, donde la esperanza de calificar sólo radica en una milagrosa goleada sobre Corea del Sur; pues terminó perdiendo 2-1 frente a Grecia.

Los helénicos se llevaron el triunfo, el primero que obtienen en la historia de los Mundiales, con ello se colocaron en zona de calificación y lo único que tendrán que hacer es ganar o empatar (dependiendo de lo que hagan Nigeria y Cora del Sur),  a una Argentina que matemáticamente no se encuentra calificada, pero la lógica dice que estará en los Octavos de Final.

Nigeria tendría que golear a los sudcoreanos para lograr hacerse de un lugar en la siguiente Fase, si empatan los africanos estarán eliminados y los asiáticos necesitarían que Grecia no gane. Argentina prácticamente se encuentra calificada, sólo si Corea del Sur y Grecia golean, por 5 o más, los sudamericanos estarían fuera.

EL PARTIDO

Ganar o morir era la misión para Nigeria y Grecia. En el segundo partido del Grupo B la necesidad de obtener los tres puntos era imperiosa para sus aspiraciones, pues aunque Corea del Sutr había caído de fea forma ante Argentina 4-1, los asiáticos tenían el poder de decidir su futuro en la última ronda, gracias a los tres puntos obtenidos en su debut.

Grecia necesitaba ganar a como diera lugar pero los argumentos parecían ser pocos por lo hecho frente a los sudcoreanos y por lo mostrado desde los primeros minutos del duelo.

Nigeria, siendo uno de los equipos arropados y adoptados por Sudáfrica, comenzó a controlar el duelo desde el inicio, sabía que la responsabilidad de llegar a una Segunda Fase no sólo era por su país, era también por su continente.

El dominio pronto tuvo frutos, los griegos no tenían el poder de defenderse con propiedad y su arquero con el miedo que traiciona entregó el partido. Uche cobró un tiro libre directo que entró pegado al palo izquierdo, Alexandros Tzorvas, el arquero de perfil griego, se lanzó al otro lado.

Nigeria tenían el poder de rendir a Grecia a sus pies, porque el portero rival estaba errático, temeroso. Pero las Súper Águilas decidieron ser magnánimos, no volvieron a llegar con constancia y trataron de intimidar con disparos de larga distancia, entonces la fortuna o el destino mismo terminó por castigarlos.

En una jugada donde el balón ya había salido, Sani Kaita perdió la cabeza y le soltó una patada a Vasilis Torosidis, el Silbante colombiano Oscar Ruiz tardó en marcar pero cuando decidió hacerlo fue implacable y sacó un cartón rojo que mató a Nigeria.

Grecia no tenía demasiados argumentos para contraatacar y cambiar su destino, pero la buena fortuna comenzó a estar de su lado. Georgios Samaras entró para darle frescura a la ofensiva y los europeos comenzaron a llegar.

Lo hizo primero al minuto 40, pero Lukman Haruna salvó en la línea, después el turno fue para Dimitris Salpingidis quien sacó un disparo al marco, el balón le pegó a Haruna y así el arquero nigeriano no pudo hacer nada, la redonda quedó en la red.

Nigeria tuvo que recomponer, dejar de atacar y echarse atrás para crear peligro sólo por la vía del contragolpe, así casi encontró el segundo, el que pudo ser la victoria, Yakubu Aiyegbeni desbordó por la banda izquierda y metió un tiro raso cruzado que el portero Alexandros Tzorvas tapó, en el rebote Uwa Echiéjilé la echó fuera desperdiciando la mejor opción que tenían para retomar la ventaja.

Grecia con la necesidad imperiosa de cambiar su destino y dejar a Nigeria fuera, logró asustar al equipo africano con un disparo de Alexandros Tziolis, pero el arquero de los nigerianos, el mismo que alejó a Argentina de la goleada en el primer duelo, se lo impidió atajando de manera espectacular.

Sin embargo, aquel hombre que se erigió como el mejor, terminó siendo el gran villano al minuto 70, Enyema atacó el balón pero lo dejó a plenitud para que Vasilis Torosidis llegara a rematar al marco, Enyema pudo parar la redonda, pero el balón le rebotó en las manos y cruzó la línea final.

EL ARBITRAJE

Oscar Ruiz. Bien, expulsó correctamente a Kaita después de que este intentó darle una patada a Torosidis; estuvo siempre atento a la jugada.

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