Estadio Azul ante un lleno, domingo 3 de Octubre del 2010

 

  • La Máquina se quitó siete años de maldición
  • Manuel Lapuente dejó ir la paternidad americanista

Un derechazo del “Chaco” Christian Giménez que terminó en un gran gol fue la medicina para que Cruz Azul quedara aliviado y curado de espanto frente al América, y de esa manera terminaron siete años de maldición celeste.

Fue un verdadero desahogo para los aficionados cementeros, Directiva, Cuerpo Técnico, jugadores y todo el personal del club porque al fin se quitaron de encima la paternidad de las Águilas y ya dejaron en el pasado los 16 encuentros sin poder ganarles.

El golazo, la burla y el gozo por parte del “Chaco” desataron la fiesta en las tribunas del Estadio Azul porque llegó el momento de cobrarse todas las que le debía el conjunto de Coapa. Ahora sí ningún seguidor de La Máquina abandonó su lugar antes de que concluyera el partido, había que quedarse para armar la celebración completa y empezar con el desquite contra los americanistas.

Y tuvo que estar como entrenador Manuel Lapuente para que el América volviera a perder con la escuadra celeste, pues él estaba al frente de las Águilas en el ya lejano mayo del 2003, la última ocasión en que los emplumados habían sido derrotados en este Clásico Joven.

Según Lapuente había que mandar en el Distrito Federal y para ello necesitaba ganar este duelo, pero al final no supo cómo componer al equipo con la desventaja en el marcador y se le fue de las manos. Ahora Cruz Azul manda en la Ciudad de México, en la Liga como líder general y superó los fantasmas amarillos que tantas pesadillas le provocó.

El cuadro cementero es el mejor equipo del Apertura 2010 tras 10 Jornadas disputadas, con 24 puntos, ocho victorias y sólo dos derrotas, y la siguiente semana irá a probarse a la cancha del Toluca.

El América se estancó en 16 puntos dentro del Grupo 2, y el siguiente compromiso será contra el invicto Monterrey.

EL PARTIDO

Una falla de Alejandro Vela dentro del área ante una buena salida de Guillermo Ochoa, al minuto 29, levantó el encuentro que hasta ese momento se encontraba con demasiada rispidez. Las acciones se inclinaban más hacia lo físico que a lo futbolístico.

El atacante cementero no supo cómo definir y terminó estrellando el balón sobre el arquero americanista, pero ese momento modificó el curso que llevaba hasta ese momento el duelo.

Cruz Azul cambió el planteamiento que había utilizado a lo largo de la campaña, siendo bastante agresivo ya que Enrique Meza dispuso de una línea con tres defensas centrales, sin Joel Huiqui y con Néstor Araujo, y teniendo a Fausto Pinto y a Rogelio Chávez como laterales bastante adelantados, prácticamente como volantes por afuera, mientras que Gonzalo Pineda salió de la alineación y el “Chaco” Christian Giménez jugó junto con Gerardo Torrado en la contención para tener buscar una mayor proyección ofensiva. Se trató de un 3-4-3.

El América salió a presionar en toda la cancha, Manuel Lapuente le apostó al robo de balón y el desdoble a velocidad en ataque. La postura americanista propició que se trabara mucho el juego ya que el local no tenía la precisión en los servicios verticales.

La presión azulcrema provocó un error del portero Yosgart Gutiérrez apenas al minuto 4, en una jugada en la que Matías Vuoso se tiró un clavado tras chocar a Horacio Cervantes a unos milímetros afuera del área y el silbante, Marco Rodríguez juzgó que el argentino trató de engañarlo y lo amonestó.

La presión y el nerviosismo hizo que los celestes cayeran en bastantes entregas de balón, dejando varias veces mal ubicada a su defensa.

Todo mejoró en cuestión de espectáculo en aquella acción en donde Vela erró una clara opción para anotar, pues a partir de ahí se abrieron los espacios para que los dos cuadros generaran ocasiones de gol.

Después de tanto intentarlo, al fin las Águilas armaron un buen contragolpe al minuto 31, que por cuestión de centímetros no pudo rematar Vuoso en una buena jugada de Ángel Reyna.

Una vez más el visitante pisó con fuerza el área enemiga y ahora fue Vicente Sánchez, en una combinación con Vuoso, quien dejó ir la anotación porque disparó cruzado de zurda y el balón se fue a un lado de la portería local.

Del otro lado del campo, Ochoa volvió a aparecer con un desvío por arriba en un intento del “Chaco” desde afuera del área.

La primera mitad terminó con emociones y una mejor calidad sobre la cancha, con el América más peligroso y Cruz Azul tratando de manejar el balón más cerca de la portería azulcrema.

El medio tiempo le vino bien a La Máquina porque regresó enchufada para el complemento, con una modificación interesante de Meza, agresiva sobre todo, al retirar a Rogelio Chávez y meter en su sitio a Javier Aquino, un hombre 100 por ciento de ataque por derecha.

Ya echado completamente hacia adelante, Cruz Azul encontró la recompensa con un golazo del “Chaco”, quien le pegó con rencor al balón afuera del área y lo mandó al fondo del arco americanista. En la euforia por el tanto, Giménez celebró burlándose enfrente de la porra americanista simulando con sus brazos el vuelo de un ave.

El anfitrión mantuvo el dominio todavía un buen rato, y Aquino tuvo para liquidar el juego y falló en un claro contragolpe, y luego Villa tampoco concretó frente a Ochoa. Para entonces ya las Águilas lucían descontroladas, sin capacidad de respuesta en el campo, ni desde la banca.

A falta de 17 minutos, Meza decidió ser más precavido y por eso sacó a Vela para el ingreso de Alejandro Castro, quien entró para defender como lateral derecho. Para cerrar la ventaja se marchó Javier Orozco y reforzó la contención Gonzalo Pineda.

Con el América entró Daniel Márquez en ataque y no pasó nada, más adelante cambió al “Rolfi” Daniel Montenegro por José Martínez, y empeoró la situación. Jugadas aisladas de Vicente Sánchez y Reyna le dieron cierto toque de dramatismo, pero definitivamente no hubo recuperación para el conjunto de Coapa y se esfumó la paternidad sobre Cruz Azul.

La escuadra cementera puede dormir tranquila después de siete años de martirio, ahora comenzó una nueva historia y en una de esas es el revulsivo que necesitaba para lograr el ansiado título. Por ahora ya está aliviada de la fiebre amarilla.

EL ARBITRAJE

Marco Antonio Rodríguez amonestó a Matías Vuoso por haber fingido una falta afuera del área al minuto 4. Al 84’, el mismo Vuoso le puso una plancha a Horacio Cervantes y le perdonó la expulsión. Para colmo, Matías le pegó a Néstor Araujo y ni siquiera marcó falta. Esos fueron los yerros que mancharon el trabajo arbitral. Al menos a Oscar Rojas sí le sacó la tarjeta roja por un patadón sobre el rostro de Javier Aquino, en tiempo de compensación.

DIVISIONES MENORES

Dentro del campeonato Sub-20 de la Federación Mexicana de Futbol, Cruz Azul y América empataron 2-2 en duelo realizado el sábado 2 de octubre; mientras que en la categoría Sub-17, el mismo día, La Máquina se impuso por la mínima diferencia.

Anuncios